G 143 PRETEXTOS - METAFISICA ANTROPOLOGIATítulo: De la metafísica a la antropología. Reinterpretando el dualismo de Descartes

Autor: VV.AA.

Editorial: Pre-Textos, enero 2015


Recuerdo cuando siendo adolescente recibí durante mi curso de 1º de Bachillerato la única clase de Filosofía que tuve durante todo el periodo de educación escolar (yo siempre fui alumno de ciencias puras durante el colegio, aunque al final mis inquietudes hayan transcurrido por otros caminos bien alejados de aquello). Estoy seguro que fue con la mejor y más didáctica de las intenciones que mi profesor de Filosofía nos contó una suerte de cuento. En dicho cuento, Descartes se trataba de un señor que concebía que no existía nada más que su propia mente y lo que con dicha mente pudiera pensar. El mundo era un reflejo de esa capacidad mental, y su propio cuerpo poco más que una cárcel de la que el alma (la mente) estaba ansiosa por salir. Y así casi con todo, especialmente con las otras personas, el resto de los seres humanos, de los que nunca estaríamos seguros de su existencia o de si simplemente son una invención que un geniecillo malvado y bromista ha puesto en nosotros. Esa fue la idea con la que me acerqué, con 17 años, por primera vez a la obra de Descartes, al leer su famoso Discurso del método y sus no menos famosas Meditaciones metafísicas (es curiosa esa traducción, pues realmente el título del libro debería ser Meditaciones de filosofía primera, pero curiosamente el nombre de «metafísica» se puso de moda a raíz de un libro de Aristóteles, cuyo autor jamás tituló de esa manera sino que precisamente fue la noción de «filosofía primera» la que continuamente empleaba el estagirita). Ese cuento, que con la mejor de las intenciones pedagógicas me contó mi profesor de Filosofía en bachillerato permeó en mi cabeza durante años, hasta que poco antes de cumplir los 30, decidí volver a acercarme a la obra de Descartes y probar con otros textos como Las pasiones del alma o su correspondencia con la princesa Isabel de Bohemia. Con una mentalidad más adulta y una lectura más comprensiva, de repente, mi propia visión de Descartes había cambiado.

RENE DESCARTESToda esta larga introducción biográfica es presentada con la intención de que los posibles lectores de esta reseña comprendan hasta qué punto es sentido cuando afirmo que libros como este de la editorial Pre-textos son absolutamente convenientes y necesarios. De la Metafísica a la Antropología, cuyo subtítulo tiene el conveniente enunciado de «Reinterpretando el dualismo de Descartes» nos ofrece una visión sumamente interesante sobre ese elemento fundamental de Descartes: el dualismo metafísico que diferencia la res cogitans (es decir, la «cosa que piensa», la mente) de la res extensa (o lo que es lo mismo, la «cosa extensa», el cuerpo) como dos substancias diferentes. Para ello, reúne una serie de trabajos de estudiosos de la materia en una edición al cuidado de François Jaran. Son en total 10 trabajos separados en dos partes o secciones con 5 trabajos cada una en los que se abordan cuestiones diferentes pero a la vez profundamente interrelacionadas.

Negar a estas alturas de la evolución del pensamiento filosófico que Descartes mantiene un planteamiento dualista en el que res cogitans y res extensa hacen referencia a dos substancias diferentes sería absurdo, y por supuesto los autores del libro no siguen esa línea. Sin embargo, una vez que partimos de asumir la diferencia entre ambas substancias, existen dos caminos alternativos que tomar: el primero, que es el que demasiado a menudo se encuentra presente en la imagen de Descartes en la que se nos educa, consiste en insistir de forma harto reduccionista en la absoluta diferencia (hasta el punto de la desconexión) de ambas substancias, lo que en buena medida convertiría a Descartes en un autor casi irrelevante para tener en cuenta a la hora de elaborar ideas filosóficas en el siglo XXI; el segundo camino es el que se toma cuando, partiendo del reconocimiento de la diferencia de las dos substancias, se indaga en una idea no menos fundamental presentada por el propio Descartes, la de la idea de la unión de ambas substancias. El camino adoptado por los autores del presente libro que aquí reseñamos, que duda cabe, es el segundo de los mencionados.

THOMAS HOBBESEs por ello que a lo largo de todo el libro hay una idea motriz que recorre todos los trabajos en él contenidos. Se trata de la idea cartesiana de «noción primitiva». No se trata solamente de que uno de los ensayos del libro se dedique expresamente a desentrañar (siquiera sea de manera introductoria) ese concepto de «noción primitiva» y de su posible significado y lugar en el pensamiento de Descartes. Es que, además de eso, este concepto impregna (ya sea con una referencia claramente expresa en algunos de los trabajos, ya sea de forma más tácita en otros) la totalidad de los ensayos recogidos. Tal vez, me atrevería con toda la modestia a decir, el de «noción primitiva» sea el concepto que nos ayude a clarificar precisamente cual es el problema que estamos aquí señalando. Descartes nos presenta en su filosofía tres casos muy claros de «noción primitiva» que son la substancialidad de la res cogitans, la substancialidad de la res extensa y, precisamente, como tercera «noción primitiva», la propia idea de la unión entre las dos substancias. El propio Descartes, que nos insiste en la necesidad de adentrarnos en las procelosas aguas de la metafísica y el filosofar al menos una vez a lo largo de nuestra vida, reconoce en su correspondencia con la princesa Isabel mencionada arriba (y muchas veces referenciada en el libro que nos ocupa), reconoce sin embargo que esta tercera «noción primitiva» resulta mucho más clara para aquellos que nunca han filosofado que para los propios filósofos. Dicho de forma muy simple (recomiendo encarecidamente leer el libro reseñado, y por supuesto la obra del propio Descartes, para tener una idea más clara del concepto), una «noción primitiva» es una idea simple (en el sentido de que no puede ser descompuesta en otras), que informa nuestros pensamientos concretos, que es epistemológicamente entendible y que se nos representa de forma inmediata y clara a nuestro entendimiento. Es decir, un presupuesto a nuestro propio conocimiento, algo de lo que partir antes de iniciar cualquier pensamiento sobre nosotros o el mundo que nos rodea, por usar de forma quizás algo anacrónica un termino kantiano, un «conocimiento a priori».

Pero el libro no se limita solamente a la cuestión de las «nociones primitivas» cartesianas. También aborda cuestiones como los debates mantenidos por Descartes con los materialistas de su tiempo (en especial Hobbes o Gassendi) en las no suficientemente conocidas Objeciones y Respuestas a las Meditaciones metafísicas (una especie de «monográfico» a lo revista científica actual en donde varios autores relevantes del momento cuestionan un libro presentado por otro autor y este procede a responder a sus críticos); el lado de filosofía moral de Descartes (muy desconocido y donde se desarrolla otro de los conceptos cartesianos fundamentales, el de «generosidad»); la importancia o el giro «epistemologizante» de la ontología cartesiana; el ego (Yo) en la obra de Descartes y en especial en sus Meditaciones metafísicas; una lectura de Descartes a partir de la fenomenología frente al reduccionismo cientificista; las vinculaciones entre la noción de «substancia» en la obra del más importante de los escolásticos españoles (Suárez) y en la de Descartes; o las reminiscencias cartesianas en filósofos posteriores (algunos muy críticos de Descartes) como Kant, Nietzsche o Heidegger; o una lectura a través de una hermenéutica literaria de la narrativa cartesiana, entre otras muchas cuestiones.

En definitiva, este De la Metafísica a la Antropología. Reinterpretando el dualismo de Descartes* es un libro de filosofía plenamente riguroso que aborda el pensamiento de una de las figuras clave de la historia de la filosofía, Descartes, de una forma innovadora y muy prometedora, alejada de todo reduccionismo y simplismo interpretativo, y en menos de 200 páginas. El libro, no nos engañemos, tiene una fuerte densidad de contenido, no es una lectura sencilla para el metro, pero es un texto que debería incluir toda biblioteca de una persona interesada por la filosofía, y en especial por la filosofía cartesiana. Una buena iniciativa la de la editorial Pre-textos al traernos este libro.

*Publicado por la editorial Pre-Textos, enero 2015.

Andrés Casas

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