Rafael Rubio Núñez

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Para poner en su integridad la biografía de Rafael Rubio necesitaríamos casi el mismo espacio que el dedicado a su entrevista. Nos limitaremos, pues, a resumirla y a remitir a su página personal (ww.rafarubio.es) a quienes estén interesados en conocer con más detalle sus trabajos, intereses y publicaciones.

Rafael Rubio Núñez es doctor en Derecho tras defender su tesis doctoral sobre el lobby (Los grupos de presión, 2003) y Profesor Titular de Derecho Constitucional en la Universidad Complutense de Madrid. Ha sido profesor visitante en las Universidades de Harvard (1998), Georgetown (1999), George Washington (2008) y en la Scuola Superiore St´Anna de Pisa (2012). Ha impartido o imparte clases en distintos masters y posgrados de la Universidad Complutense, la Universidad Carlos III, la Universidad Pontificia de Comillas, la Universidad de Navarra, el CEU, el Centro Universitario Villanueva o el Instituto Universitario Ortega y Gasset.

Está especializado en analizar la participación política y la incidencia de las nuevas tecnologías en la democracia, especialmente en los procesos electorales. Su ámbito de intereses profesionales se extiende asimismo a la promoción internacional de la democracia en los procesos de transición; al papel de la Iglesia Católica en la promoción de la democracia; y al bioderecho, temas sobre los que ha publicado varios libros y numerosos artículos en revistas especializadas.

Es socio fundador de la empresa DOG Comunicación (www.dogcomunicacion.com) dedicada a la consultoría política y corporativa, con especial incidencia en las redes sociales e internet. Como consultor político ha asesorado a diversos partidos en campañas electorales municipales y autonómicas,  en las elecciones europeas de 2004 y en las generales (para Mariano Rajoy) de 2011. En el año 2008 conoció de primera mano, en el cuartel general de campaña de John McCain, las elecciones presidenciales en Estados Unidos. También ha asesorado y llevado a cabo trabajos de consultoría y de formación para políticos y diplomáticos en México, El Salvador, Venezuela y Perú.  Al margen de la política, ha intervenido en la gestión de la comunicación de las Jornadas Mundiales de la Juventud en Madrid (2011) y Río de Janeiro (2013).

ENTREVISTA



Cuando hablamos de asesores o consultores de comunicación política, la imagen que primero se nos viene a la cabeza es la de Toby Ziegler de El Ala Oeste de la Casa Blanca o la de Stephen Meyers de la película Los idus de marzo, pero más allá del retrato que Aaron Sorkin o George Clooney nos han querido pintar sobre vosotros, querríamos saber ¿cuáles son las principales funciones de un asesor de comunicación? ¿En qué consiste tu trabajo?

El trabajo del asesor de comunicación política tiene muchas caras. Siempre que me hacen esa pregunta recuerdo un chiste de Forges que respondía de forma magistral a la pregunta sobre las funciones del ama de casa (y que mi madre todavía no ha despegado de la nevera):
– ¿Profesión?
– Limpiadora, cocinera, doncella, costurera, planchadora, niñera, maestra, telefonista, recepcionista, choferesa, psiquiatra, enfermera, puericultora, economista, matemática, intendente, sensual geisa y amante
– Todo eso no cabe
– Pues ponga “ama de casa”, es lo mismo.

En el caso del consultor político se podría decir: estratega, secretario, asesor de imagen, escritor de discursos, confesor, coach, community manager, psicólogo, compañero fiel, ¿amigo?…

En tu página www.rafarubio.es detallas tu vida y trayectoria pormenorizadamente. Nos gustaría conocer qué camino hay que recorrer, más allá del esfuerzo, estudio e inteligencia, para alcanzar una posición parecida a la tuya.

Yo no sabía que quería ser consultor político pero, a la vuelta de Estados Unidos, decidí someter mi tesis doctoral, al juicio de la persona que más sabía del tema en ese momento. José Luis Sanchís, me recibió, me ayudó con mi tesis y en pocos días empecé a colaborar con él y, de repente, me encontré siendo consultor político. A partir de ese momento, quizás suene a tópico, pero he ido descubriendo que lo más importante es tener claro cuál es el objetivo, y poner los medios para lograrlo. Son muchos los caminos que te llevan a trabajar como consultor político, cualquier trabajo puede ser, de alguna forma, un buen camino pero es necesario entenderlo así y, como decía hace poco Ashton Kutcher al recoger un premio, aprovecharlo (link al video). Además creo que hoy en día, el camino pasa por la especialización. El consultor político general es una especie en extinción, hoy tiene muchas más posibilidades de abrirse camino una persona especializada en leer la opinión pública, un experto en discursos, en debates, en audiovisual, o en comunicación digital.

Tras haber conocido a buena parte de los políticos europeos y americanos, ¿crees preciso tener unas aptitudes necesarias para dedicarse a la política o basta con el asesoramiento adecuado para que cualquiera pueda destacar en este mundo?

Me faltan muchos por conocer, realmente casi todos, pero por lo que he podido ver, es necesario tener una pasta muy especial para ser político hoy en día. Quizás lo más importante sea tener mucho aguante, capacidad de resistencia, una pasión por el mundo político, que no es el más agradable de los entornos laborales, y cierto sexto sentido…

Durante la campaña de Obama de 2008 las redes sociales pasaron a ocupar un lugar destacado dentro de la agenda política, pero ¿hasta qué punto han condicionado el mensaje de los políticos? ¿Ha llegado el momento en que una campaña puede ganarse o perderse dependiendo de cómo se gestionen las redes sociales?

Estoy convencido que en las redes sociales no se ganan las elecciones pero que cada día es más difícil ganar una elección sin entender las redes sociales y las dinámicas comunicativas y organizacionales que generan. No se trata de estar en las redes sociales, sino de entender los cambios profundos que estas provocan en la forma de vivir, de comunicarse, de relacionarse, de organizarse y sus efectos en la sociedad.

¿Crees que la calidad de nuestros dirigentes es tan mala como percibe la sociedad o es sólo una reacción a la mala situación que atraviesa el país?

Los partidos políticos no están adaptados a la sociedad, y sus procesos de selección no responden a una lógica de liderazgo moderno. Sus estructuras y procedimientos internos responden a estructuras sociales más propias del siglo XX y eso afecta a que aquellos que dirigen los partidos, y que terminan ostentando cargos públicos, respondan a criterios distintos a los del mérito y la capacidad, tan necesarios para el gestor público y el avance social.

Internet va desplazando a los medios de comunicación e incluso al Parlamento como escenario del debate público: ¿Cómo puede afectar este fenómeno a la política tradicional en los próximos años?

No es un problema de internet, es un cambio social radical, la comunicación pasa a ser conversación y la seducción, pasa del gustar al convencer. La política tradicional tendrá que abandonar los muros en los que vivía, más preocupada de las luchas internas, y salir a la calle para involucrar a los ciudadanos en la gestión pública. No hay otra alternativa.

En un marco más general ¿Crees que es posible que como consecuencia de la actual crisis se pueda producir un cambio o incluso pueda darse una ruptura dentro el sistema político español?

Estoy convencido. El sistema político tiene que dar respuesta a la realidad, y tengo la sensación que la realidad ya no cabe en este sistema político. Las personas tienen otras expectativas, actitudes distintas, estructuras diferentes y todo ello afecta a su manera de entender el bien común, su papel en la sociedad… o el sistema político es capaz de dar respuesta a estas nuevas demandas sociales, o el choque cultural se lo acabará llevando por delante.

En tu condición de profesor y empresario, ¿qué recomendarías al recién licenciado? ¿Emprender, adquirir experiencia previa trabajando o dedicarse al sector público?

Quizás mi experiencia determina la respuesta. He visto cerrar dos empresas que había empezado, y aprender haciendo, sin miedo a fracasar, es quizás la mejor lección. Se que no están las cosas para ir eligiendo pero ver cualquier oportunidad como un paso adelante, pegarse a buenos maestros, allí donde podamos trabajar, no dejar de aprender, de sorprenderse a diario y rodearse de gente valiosa resulta imprescindible para no dejar de avanzar.

Como profesor de Derecho Constitucional has vivido la implantación del Plan Bolonia y el tránsito de la licenciatura a los grados ¿Cómo crees que evolucionará la Universidad en los próximos años?

Bolonia es una buena oportunidad de poner otra cara al sistema universitario español, de adaptarlo a las nuevas necesidades educativas de una generación, la del milenio, que ya no se conforma con asistir a clase sino que precisa de otras fórmulas para aprender. El problema es que para su aplicación la universidad española necesitaría muchos más recursos que los que recibe y no todo se puede sustituir por buena voluntad y esfuerzo, algo que, por lo general, los profesores estamos haciendo.

Por último, la cuestión común a todos los entrevistados ¿Cómo ves la sociedad española dentro de quince años?

Soy optimista a quince años vista. Tengo mucha fe en la sociedad española que, a través de microproyectos políticos y sociales está adquiriendo un protagonismo cada vez mayor. A pesar de los pesares conservo la esperanza en que las dinámicas que la sociedad ha puesto en marcha acabarán por ser recogidas por los poderes públicos y dando sus frutos. La forma en la que se implemente la ley de transparencia y buen gobierno será un buen termómetro.